Aranceles e IVA en una importación desde China a la Unión Europea
El precio pagado a la fábrica nunca es el coste real. Entre uno y otro se intercalan tres cargas distintas, calculadas sobre bases diferentes y en un orden que no se adivina. Esta guía describe el régimen aplicable a la entrada en la Unión Europea, con las particularidades españolas cuando las hay. Si usted importa desde fuera de la Unión Europea —México, Colombia, Chile, Argentina, Perú—, el mecanismo descrito aquí sigue siendo el mismo en su lógica, pero los tipos, los umbrales y los organismos son los de su país: consúltelos ante su autoridad aduanera antes de aplicar cualquier cifra de esta página.
Actualizado en septiembre de 2026
Tres cargas, no una sola
Se habla corrientemente de «gastos de aduana» como de un bloque. En realidad son cargas independientes, cada una con su propia lógica:
- Los aranceles, que se ingresan en el presupuesto de la Unión Europea y cuyo tipo depende de la naturaleza del producto
- El IVA a la importación, debido a la Hacienda del país de entrada, al tipo aplicable al producto en el mercado interior
- En su caso, derechos antidumping, que gravan determinadas mercancías de origen chino y pueden superar con mucho a los aranceles ordinarios
Las dos primeras afectan a toda importación. La tercera solo afecta a categorías señaladas por un reglamento europeo, pero cuando se aplica cambia la economía entera del expediente.
El valor en aduana, base de todo el cálculo
Nada se calcula sobre el precio facturado por la fábrica. Todo se calcula sobre el valor en aduana, que corresponde al precio realmente pagado, incrementado con los gastos soportados hasta el punto de entrada en la Unión: transporte principal, seguro, gastos de carga y de manipulación previos.
La consecuencia es directa y suele descubrirse tarde: un precio negociado en FOB no es un valor en aduana. Hay que añadirle el flete marítimo y el seguro para obtener la base imponible. En un envío de poco valor pero voluminoso, esa diferencia no tiene nada de anecdótica.
El orden del cálculo
Las tres etapas se encadenan, y cada una sirve de base a la siguiente. Eso explica que el IVA recaiga también sobre los aranceles: se aplica a un importe que ya los incluye.
Sobre qué se calcula cada importe
| Etapa | Calculada sobre |
|---|---|
| Valor en aduana | Precio pagado + transporte + seguro hasta la frontera de la Unión |
| Aranceles | Valor en aduana × tipo asociado al código SA |
| IVA a la importación | Valor en aduana + aranceles + gastos posteriores hasta el lugar de destino |
El código SA lo decide todo
No existe un «tipo arancelario para China». El tipo va asociado al producto, no al país: se deriva de la clasificación arancelaria, expresada mediante un código de seis dígitos armonizado a escala mundial y ampliado a ocho en la importación en la Unión. Ese código determina el tipo de los aranceles, la eventual existencia de derechos antidumping y las normas que deben cumplirse.
Una clasificación errónea no se salda con un simple ajuste: expone a una regularización de tres años, recargos incluidos. Y la responsabilidad recae en el importador, incluso cuando el código lo haya sugerido el proveedor o se haya copiado de una factura china.
Para un producto recurrente o cuya clasificación se preste a discusión, la Administración expide una información arancelaria vinculante (IAV): una decisión escrita que fija la clasificación, vincula a la Administración durante tres años y es válida en toda la Unión. El trámite es gratuito. En un flujo llamado a repetirse, es la seguridad más barata del expediente.
Lo que cambió el 1 de julio de 2026
Hasta esa fecha, los envíos con un valor intrínseco inferior a 150 € entraban sin aranceles. Esa franquicia queda suprimida. La medida apunta al flujo de paquetes de muy bajo valor enviados directamente desde Asia: 5.900 millones de artículos entraron en la Unión solo en 2025.
Se sustituye, del 1 de julio de 2026 al 1 de julio de 2028, por un derecho a tanto alzado de 3 € por categoría arancelaria de artículo, a la espera de que entre en servicio el dispositivo definitivo.
Para un importador profesional que recibe contenedores, el cambio es marginal: sus envíos ya superaban el umbral. En cambio resulta decisivo para quien trae muestras, repuestos o pequeñas series en envíos fraccionados, una forma de abastecimiento cuya ventaja fiscal acaba de desaparecer.
El IVA a la importación puede no adelantarse
El régimen de diferimiento del IVA a la importación permite no pagar el IVA en la aduana y consignarlo directamente en la autoliquidación periódica. No es automático: exige estar inscrito en el REDEME, es decir, liquidar el IVA mensualmente, y se solicita mediante la declaración censal, modelo 036, durante el mes de noviembre del año anterior a aquel en que deba surtir efecto.
En la práctica, las cuotas liquidadas por la Administración se consignan en la casilla 77 del modelo 303 del periodo en que se notifica la liquidación, y se deducen en la misma autoliquidación. La operación es neutra en tesorería para una empresa que recupera íntegramente su IVA: ya no hay que adelantar fondos en la aduana ni esperar una devolución.
Quien no liquide mensualmente queda fuera del régimen y sigue pagando el IVA en el momento del despacho. En todo caso, conviene conciliar los importes con las propias declaraciones de importación en lugar de darlos por buenos: un error de valor en aduana se arrastra hasta la autoliquidación.
Por último, toda importación exige un número EORI, identificador aduanero único en la Unión. Se obtiene gratuitamente ante la Administración aduanera, pero debe solicitarse antes de la llegada de la mercancía: sin él no puede presentarse ninguna declaración.
El MAFC, nueva condición de entrada para ciertos materiales
El mecanismo de ajuste en frontera por carbono entró en su fase definitiva el 1 de enero de 2026, tras un periodo puramente declarativo abierto en 2023. No es ni un arancel ni un impuesto: es una tercera obligación, distinta, que condiciona la entrada de la mercancía.
Se señalan seis familias: el cemento, el hierro y el acero, el aluminio, los fertilizantes, la electricidad y el hidrógeno, por encima de un umbral de 50 toneladas importadas al año. Un importador de piezas metálicas, de tornillería o de estructuras de aluminio puede quedar sujeto sin considerarse un industrial del acero.
Los importadores afectados deben obtener la condición de declarante MAFC autorizado, declarar las emisiones incorporadas a sus mercancías y entregar cada año los certificados correspondientes, a más tardar el 31 de mayo.
Lo esencial cabe en una fecha: desde el 1 de abril de 2026, una mercancía cubierta presentada por un importador no autorizado queda bloqueada en aduana. La autorización se solicita con antelación, no en el momento en que el contenedor se presenta.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuál es el tipo arancelario para una importación desde China?
No hay uno solo. El tipo depende del producto, no del país de origen: se deriva de la clasificación arancelaria del bien, expresada por su código SA. Dos artículos enviados en el mismo contenedor pueden tributar a tipos muy distintos. Algunas categorías soportan además derechos antidumping propios del origen chino, que se suman a los aranceles ordinarios.
- ¿Sigue aplicándose la franquicia de 150 €?
No. La exención de aranceles para los envíos con un valor intrínseco inferior a 150 € quedó suprimida el 1 de julio de 2026. Se sustituye hasta el 1 de julio de 2028 por un derecho a tanto alzado de 3 € por categoría arancelaria de artículo. El IVA, en cambio, ya se debía desde el primer euro tras la reforma de julio de 2021.
- ¿Hay que adelantar el IVA en la aduana?
No necesariamente. El régimen de diferimiento permite no pagarlo en el despacho y consignarlo en la autoliquidación periódica, donde figura a la vez como IVA devengado y como IVA deducible. Para una empresa que recupera íntegramente su IVA, la operación es neutra en tesorería. Pero el régimen no es automático: exige estar inscrito en el REDEME y solicitarlo mediante el modelo 036 en noviembre del año anterior.
- ¿Sobre qué valor se calculan los aranceles?
Sobre el valor en aduana, es decir, el precio efectivamente pagado incrementado con los gastos de transporte y de seguro soportados hasta el punto de entrada en la Unión Europea. Un precio FOB debe por tanto incrementarse con el flete y el seguro antes de cualquier cálculo. El IVA se calcula después sobre ese valor en aduana incrementado con los propios aranceles.
- ¿Cómo se calculan los aranceles de una importación desde China?
En tres pasos. Primero el valor en aduana: precio efectivamente pagado, incrementado con el transporte y el seguro hasta el punto de entrada en la Unión. Después los aranceles: ese valor multiplicado por el tipo asociado al código SA del producto. Por último el IVA, calculado sobre el valor en aduana incrementado con los aranceles y con los gastos posteriores hasta el lugar de destino. Cada etapa sirve de base a la siguiente, y por eso el IVA recae también sobre los aranceles.
- ¿Cuál es el tipo de IVA a la importación en España?
El aplicable es el tipo del producto en el mercado interior: 21 % con carácter general, 10 % o 4 % para las categorías que se benefician de un tipo reducido o superreducido. La importación no crea un tipo específico. Ese IVA puede diferirse a la autoliquidación periódica si la empresa está acogida al régimen de diferimiento.
- ¿Qué es un número EORI y cómo se obtiene?
Es el identificador aduanero único de su empresa en la Unión Europea, exigido para cualquier declaración de importación o de exportación. Se obtiene gratuitamente ante la Administración aduanera y es válido en todos los Estados miembros. Debe solicitarse antes de la llegada de la mercancía: sin él no puede presentarse ninguna declaración, y el contenedor espera mientras corren los gastos de estancia.
- ¿Existe un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y China?
No. La Unión aplica a las mercancías de origen chino el arancel aduanero común, a los tipos llamados de nación más favorecida. China está además excluida del sistema de preferencias generalizadas, del que se benefició antes de su retirada progresiva. No existe por tanto ningún régimen arancelario preferente: un certificado de origen chino no reduce los aranceles, justifica el origen.
- ¿Qué es el MAFC y me afecta?
El mecanismo de ajuste en frontera por carbono entró en su fase definitiva el 1 de enero de 2026, tras un periodo declarativo abierto en 2023. Afecta al cemento, al hierro y el acero, al aluminio, a los fertilizantes, a la electricidad y al hidrógeno, por encima de un umbral de 50 toneladas al año. Los importadores afectados deben ser declarantes autorizados, declarar las emisiones incorporadas y entregar certificados. Desde el 1 de abril de 2026, una mercancía cubierta presentada por un importador no autorizado queda bloqueada en aduana.
- ¿Qué es un derecho antidumping?
Es un derecho adicional establecido por reglamento europeo sobre una categoría de mercancías y un origen determinados, cuando su precio de exportación se considera inferior a su valor normal. Se suma a los aranceles ordinarios y puede representar varias veces su importe. Se aprecia a nivel del código arancelario y a veces del fabricante designado por su nombre: dos fábricas que producen el mismo artículo pueden tributar a tipos distintos.
- ¿Qué se arriesga con una clasificación arancelaria errónea?
Una regularización de los aranceles y del IVA eludidos, con intereses y, según los casos, recargos. Que el código lo haya facilitado el proveedor no constituye una excusa admisible: la declaración se presenta en su nombre. Una información arancelaria vinculante, gratuita y oponible durante tres años en toda la Unión, pone la clasificación a salvo de una revisión retroactiva.
- ¿Cómo se encuentra el código SA de un producto?
La clasificación se deduce de la naturaleza del producto, de su material y de su función, según las reglas generales de interpretación de la nomenclatura. Los seis primeros dígitos están armonizados a escala mundial; los dos siguientes son propios de la nomenclatura combinada europea. Una descripción comercial no basta: dos artículos con el mismo nombre pueden pertenecer a partidas distintas según su composición. En caso de duda, la información arancelaria vinculante zanja la cuestión de forma oponible.
¿Tiene una importación que cifrar?
El precio de fábrica es solo una parte del coste real. Intervenimos antes, cuando todavía se pueden tomar decisiones.
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